21.3.09

Prólogo del Pregón

Sí, lo confieso, lo mío fue un amor a primera vista, la primera saeta lanzada al fondo de mi pecho y que me atravesó el alma y el sentimiento para siempre.

Te erguías, hiniesta en el horizonte, entre la bruma de la mañana, dorándote con los primeros rayos de sol que iluminaban una primavera recién estrenada. Mis ojos captaron tu orgullo y como un imán los atraías hacia ti. ¿Qué tenías que me habías cautivado para siempre? ¿Qué miradas de conquistas me lanzabas que despertaron en mí un primer amor adolescente y, hasta me atrevería a decir, platónico? Sólo era una chiquilla y ya me habías dejado una huella en el corazón… Me bastó con adentrarme por la Plaza del Museo para confirmar y reafirmar lo que acababa de sentir. Y caminando despacio, llegué por Alfonso XII a una capilla en la que había un Nazareno chiquito que abrazaba la cruz al revés…

El silbato de la maestra abstrajo mi atención y esos recuerdos quedaron dormidos en mi mente.
Horas después, María Luisa llenó mi olfato de vida, y seguía viéndote a lo lejos mantenida, engalanada,… ¿Quién eras que me atrapabas? Estaba yo en estos pensamientos cuando la maestra nos guió hasta tus pies…

Y en ese mismo instante, descubrí y decidí que quería vivir cerca de ti, que necesitaba ese tiroteo de tus ojos para mantenerme viva y que esa vida la quería compartir contigo. Con sólo doce años tomé la decisión más importante de mi vida, el sueño que algún día espero alcanzar porque en cada una de tus piedras llevas un suspiro mío.

Es por eso que, cada vez que estoy cerca, me postro a tus pies, cierro mis ojos y recupero mi niñez. Entonces soy feliz, inmensamente feliz…


Como niña engalanada

te doras al Sol sevillano

y suspiros vas dejando

en mi alma enamorada.

Eres mi torre vigía,

y mi fuente de energía,

Tú, mi Torre, Mi Giralda.




2 comentarios:

istar9 dijo...

De mejor forma no pudiste empezar tu magnífico pregón.
Un beso enorme amiga!

alamares dijo...

si el resto es igual al comienzo, mis mas sinceras felicitaciones.