13.2.11

Una mujer vestida de Sol


Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento. También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí se sustenten por mil doscientos sesenta días. (Ap. 12:1-6)

A mi amigo Manuel Picón de Gracia...

... Y la mujer vestida de Sol eligió la luna plateada del Cielo añil del Plantinar, para hacerla suya por siempre, como lo hizo de todo un barrio que la quiere y la mima con "tos sus cinco sentíos", y que encuentra el abrazo de la Divina Misericordia de su Hijo, en la dulce capillita de sus sueños, entre aromas a canela y clavo, y donde las negras ducas se tornan en nuevas Esperanzas....

Susana Esther Merino Llamas
Jerez, a 13 de Febrero de 2001




1 comentario:

trompeta-sangre dijo...

Maravillosa la Reina del cielo y preciosa la entrada que le has dedicado, enhorabuena corazón por tener ua Madre tan guapa.