18.2.09

Cofradías

Hoy sólo quiero dejar un regalo que me han hecho. Simplemente gracias a todos por los ánimos y la confianza. Espero estar a la altura...


9.2.09

85 años de Rosa

Es el rosa tu color y eres Rosa del jardín del Señor en San Lorenzo. Hoy cumples años pero parece ayer cuando naciste de la gubia del prolífico de tu barrio. Los años no han pasado por tu rostro, que guarda el cálido y suave tacto del terciopelo y la belleza infinita de una Flor recién brotada. Aprender a quererte desde la distancia es infinitamente difícil. Pero ayuda la música que Farfán te dejara y el cariño de los que siempre estuvieron a tu lado. Tú, que compartiste casa con el Señor de Sevilla... y aún das compañía a la Soledad más acompañada de la ciudad que le gusta mirarse en tu espejo para verse joven y guapa... Tú que tienes la virtud de calmar el dolor de una bofetá inmóvil pero no por ello indolente... He ahí tu Mayor Dolor en esa cruz, y la pena que fustiga tu alma y que, cada martes santo, los que te mecen quieren consolar. Eres Rosa del mejor Jardín, del jardín de Dios...



Te llaman del Dulce Nombre
hermosura peregrina
faro de gran luz divina
que linda en tu pena vas.

Bajo palio te conducen
y orgullosos bien te lucen
todos tus fieles hermanos
de esta gloriosa Hermandad.


A mi amigo El Humilladero

4.2.09

Desde las azoteas...

Quien me conoce sabe de mi pasión por subir a verte a las azoteas de esta Sevilla nuestra que te rodean y te acunan. Y allí estás Tú. Siempre. A pesar del tiempo. A pesar de los días y las horas. Y a cada lugar que subo me gusta buscarte para encontrar mi guía, y, como si tratara de que no te escaparas, te fotografío una y otra vez. No me canso de sacarte en fotos y las recuerdo una a una como si fuera ayer mismo... No puedo oir tus campanas, ya me gustaría, pero verte me transmite paz. La pena es que he de hacerlo en imágenes...


Queda poco tiempo para que volvamos a vernos. Volveré a tus pies, a confesarte mis secretos y compartirlos contigo, que durante siglos y siglos llevas escuchando gente. Y quién sabe si subiré a una nueva azotea para volver a encontrarte y fotografiarte...